martes, 5 de abril de 2011

Tareas domésticas

Normalmente, cuando está con su cuidadora habitual ella no se preocupa de las tareas domésticas pero cuando está con otros o cambia el entorno quiere participar en todos los quehaceres porque piensa que si no los hace ella no los hace nadie.

La última vez que la visité cada noche me preguntaba que dónde me iba a acostar y yo le contestaba que en mi habitación. Entonces, ella decía pues te voy a hacer la cama. Eso noche tras noche durante 15 días. No se daba cuenta de que la cama estaba hecha.

También le preocupaba que pasara frío (porque era invierno) así que me preguntaba que si necesitaba más mantas. Y yo siempre contestaba que no, que dormía muy bien.

Pero un día le dije que sí que si ella sabía dónde estaban y no me supo contestar. Se quedó pensando y pensando hasta que llegó su cuidadora y le dijo: ‘Oye! Dónde guardamos las mantas? Esta niña tiene frío!’ Yo no tenía frío pero sí quería ver su reacción.

Lo mismo le pasa cada tarde que tiene visita. A todos les pregunta: ‘Queréis café? Os voy a hacer café.’ Alguna vez su cuidadora la deja a ver que hace pero cuando llega a la cocina no encuentra nada y entonces empieza a preguntar dónde está esto o dónde está lo otro. Hasta que ya nos damos por vencidos y le pedimos que vuelva a la sala de estar que nosotros lo haremos.

Hacer las cosas por ella es ayudarla o limitarla? Cuándo impedirle a hacer algo comienza a ser una ayuda y no un perjuicio? Hasta que punto dejar de hacer cosas hace que avance la enfermedad? Si hace café todos los días se acordara hasta el final? Preguntas que aún nadie puede responder!

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