martes, 12 de abril de 2011

Un buen día!

Los enfermos también tienen sus días buenos. Ella tuvo uno muy bueno el domingo. El sábado se acostó temprano y muy cansada por lo que no le dimos su medicación habitual para dormir porque pensamos que no la necesitaba. Y así fue! Durmió mas de 12 horas y es que el sábado por la tarde salió a un evento familiar y, aunque se paso casi todo el tiempo sentada, para ella eso supone un gran esfuerzo.

El domingo la tuvimos que despertar para ir a misa de 12 y que antes le diera tiempo a prepararse para la ocasión como a ella le gusta. Así que a las 10 se estaba levantando, tomó su desayuno, se duchó, se arregló y fue a misa (la llevaron en coche para que no se volviese a cansar).

Tras la misa volvió a casa pero ya era casi la hora de comer por lo que casi sin darse cuenta la mañana había pasado. Por la tarde no hizo nada excepcional pero no estaba tan repetitiva como otros días y no preguntaba por los seres queridos que ya fallecieron por los que suele preguntar cada día varias veces.

Es más, siempre está preocupada de si llega uno u otro o si comió éste o aquel pero ese día estaba relajada sin preocupaciones o insistencias.

Además, se fue a dormir a buena hora porque a ella le apetecía no porque los demás insistimos.

Por supuesto, necesita ayuda y no se puede quedar sola. Pero la enfermedad es mucho más llevadera para quienes la rodeamos cuando los días son como éste y no cuando hay que convencerla para hacer todo, repite lo mismo una y otra vez y/o confunde a todos o pregunta insistentemente por aquellos que ya no están.

Ojalá, la primavera la calme y tenga mas días como éste.

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