miércoles, 13 de abril de 2011

Un mal día!

Y si hay días buenos también los hay malos. Los peores son cuando se pasa el día diciendo que va a ir a buscar a gente que ya ha muerto porque ella piensa que está en un lugar determinado. Y por mucho que le expliques que ya fallecieron o, incluso, que la lleves para que vea que allí no están, al poco ya no se acuerda y sigue con la intranquilidad de querer salir de casa.

Hay semanas que esto es continuo y que, no nos queda otra, que cerrar todo con llave y esconder las llaves para que no se pueda ir. Además, de si sale sola nos da miedo de que se despiste y no sepa a dónde va y/o cómo volver, nos preocupa la idea de que pueda tener un accidente o caerse ya que normalmente para caminar tiene que agarrarse a alguien.

Por suerte, vive en un pueblo pequeño y conoce a casi todos los conciudadanos así que pensamos que si alguna vez se despista o no sabe volver a casa seguro que alguien la encuentra y la trae de vuelta. Pero no podemos confiarnos en esa posibilidad por lo que preferimos que eso no pase.

Los malos días también suele dar problemas para comer o para ir a dormir. Normalmente come bien aunque de primeras siempre dice que no quiere porque no tiene hambre. Un mal día no vale con insistirle o hacerle sus comidas favoritas, tampoco funciona que te pongas a comer a su lado y, por supuesto, no puedes darle de comer como si fuera un bebe porque ella no te va a dejar. Hay que ser muy paciente y buscar formulas que cada vez suelen ser diferentes porque las mismas no funcionan. Aun así, es muy duro para su cuidadora o quienes están con ella.

Para dormir hay que insistirle un poco más pero acaba cediendo. Los días malos se va a la cama pero eso no significa que se duerma por lo que se levanta decenas de veces a lo largo de la noche y va recorriendo habitación por habitación a ver si los demás están acostados.

Estos son algunos ejemplos de cosas que suceden un mal día pero pasan muchas cosas más con la ducha, la ropa, las personas con las que se encuentra a lo largo del día, tomarse la medicación, si tiene frío o calor… y un largo etcétera que hacen a quienes la rodean enloquecer.

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